domingo, 26 de abril de 2026

Blog XVIII - Javi Goñi

 Blog XVIII


Si tuviera que elegir, prefiero que mi hijo sea una buena persona antes que feliz. La felicidad suele ser egoísta y uno puede estar muy contento ignorando los problemas de la gente de su alrededor. Yo no quiero que su prioridad sea solo "sentirse bien", quiero que su vida sirva para algo y que sepa distinguir lo que está bien de lo que está mal.

Ser alguien bueno, honesto y respetuoso no siempre es fácil ni te hace la vida alegre. A veces, hacer lo correcto significa sufrir, esforzarse o pasarlo mal por ayudar a otros. Prefiero que mi hijo sienta el peso de la responsabilidad y la empatía, aunque eso le quite la sonrisa, a que viva una vida cómoda pero vacía de valores.

Al final, la felicidad va y viene, pero la integridad es lo que deja huella. Prefiero un hijo que sea un ejemplo para el mundo y que ayude a los demás, aunque eso signifique que no siempre sea la persona más alegre. Para mí, vale mucho más una vida con principios que una vida llena de risas que no sirven para nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario