Si tuviese que definir este curso en una palabra sería, sin duda, cambio. Mi vida ha dado un giro de 360 grados en todos los sentidos. Todo ha sido nuevo: el colegio, las clases, la gente, los profesores, las asignaturas, el curso… Sin embargo, he sabido adaptarme muy bien y creo que he desarrollado notablemente mis capacidades. Pero la razón de esta evolución no ha sido solo el colegio, sino, sobre todo, mi esfuerzo.
Por todas esas tardes dando particulares de mates con Patxi, por todas esas comidas haciendo infinitas preguntas sobre economía a mi padre, por todas esas mañanas estudiando la historia como nunca antes me la habían contado, por todas esas incontables clases y exámenes. Hoy me pongo un 9, porque sé que mi esfuerzo ha valido la pena en todos los sentidos, pero no un 10, porque sé que siempre se puede hacer algo más, aunque debo reconocer que estoy bastante satisfecha con mi trabajo.
Este curso, sin duda, ha cubierto mis expectativas. Si bien es cierto que no siempre han sido los mejores días; he tenido disgustos, estrés, tensión…, pero aun así siempre he ido con una sonrisa, sabiendo que sería un nuevo día en este colegio. Aun así, no me he rendido y he seguido luchando; aun así, he podido conectar con personas que me han enseñado como nadie en mi camino; aun así, he podido reírme como nunca…
Por último, personalmente creo que el curso que viene puedo ser todavía más productiva y responsable. Siempre hay matices, y en mi caso son estos. Este curso me ha servido para adaptarme y tener las cosas claras. Pero en segundo es el momento de demostrar de lo que somos capaces cuando tenemos una meta.