Desde mi punto de vista, no estaría de acuerdo con espiar a mis hijos ni revisar constantemente sus redes sociales. Aunque la intención sea protegerles no considero que espiando sus redes sociales sea lo mejor. Creo que la confianza es un pilar fundamental en una relación como la de padres e hijos. Si un hijo siente que no tiene privacidad, puede llegar a ocultar cosas, lo que al final puede ser incluso más peligroso que la situación inicial.
Además, hoy en día Internet forma parte de la vida cotidiana y es importante que los adolescentes aprendan a usarlo de forma responsable por sí mismos. En lugar de controlar cada paso que dan, creo que es más útil educarles, enseñarles los peligros de estas plataformas y darles enseñarles como se debe actuar frente a distintas situaciones.
También pienso que limitar demasiado el acceso puede provocar que los hijos se vuelvan más rebeldes y encuentren la manera de hacer lo que se les a prohibido, aunque esta vez sin la autorización de su padre. Además, esto solo llevará a más enfados entre padres he hijo ya que dará pie a más discusiones y enfrentamientos.
En conclusión, los padres deben de mostrar interés sobre la vida de sus hijos, pero siempre dándoles margen para que se equivoquen y aprendan de sus errores, así como ellos lo han hecho. Entiendo que como padre se haga duro ver como tu hijo lo pasa mal por algo que ya sabías que iba a ocurrir, pero un padre no puede estar siempre evitando que sus hijos se equivoquen, porque sino estos nunca van a aprender, a pesar de que tu lo hagas con esa intención. Además de que si tus hijos sienten que estas controlando su vida estos se alejaran y te ocultarán cosas, porque en ese momento, las redes sociales pasan a ser "su vida".
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