Sinceramente, me parece una pregunta bastante difícil porque te obliga a elegir entre dos cosas que, como padre o madre, querrías siempre juntas. Nadie quiere ver a su hij@ infeliz, pero tampoco quieres que crezca siendo alguien que hace daño a los demás. Si lo pienso de forma más emocional, creo que lo primero que me saldría sería elegir su felicidad. Al final, ver a tu hij@ sufrir tiene que ser de las peores cosas que existen. Estoy bastante segura de que si preguntara a mis padres, me dirían algo parecido, que la felicidad de un hijo pesa muchísimo. Por tanto, cuanto más lo analizo, más me percato de que esa felicidad puede ser fácilmente engañosa: decir que una persona puede ser feliz a costa de los demás siendo egoísta, aprovechándose de las personas o simplemente sin tener en cuenta el daño que irremediablemente causa. Y la verdad, eso es algo que no me gustaría en absoluto. Me parece que, como madre que sería, tendría una obligación con respecto a los demás, ya que no sólo estoy criando a un niño o niña, sino que también lo estoy criando como a un ser que va a convivir en la sociedad. El saber que es feliz porque actúa mal o sin valores, me haría sentir incómoda, incluso hasta sentirme en parte culpable. Por eso, aunque me costase muchísimo, creo que me inclinaría por que fuese una buena persona. Porque al final esa felicidad que viene de hacer las cosas mal no me parece una felicidad que merezca la pena. Prefiero que tenga valores, empatía y respeto hacia los demás, aunque eso a veces le complique la vida o le haga sufrir más. No es una elección fácil, pero creo que elegiría la bondad, porque es lo que realmente define a una persona.
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