domingo, 19 de abril de 2026

Blog XVII

A veces me pregunto cómo sería ser padre en un mundo controlado por Internet. En cualquier caso, no me inclinaría por proceder de esta manera ya que ello podría implicar riesgos que quizás no desearía asumir e, incluso también, podría significar romper la confianza básica existente entre padres e hijos; la confianza para mí es la base de cualquier relación y si mis hijos sienten que constantemente superviso lo que hacen en Internet es más que probable que eviten contarme cosas o que se vean obligados a ocultar parte de su vida en el ámbito familiar.
Es cierto que Internet implica peligros, peligros en cuanto a personas con malas intenciones, con contenidos poco recomendables o con situaciones que un niño o una chica adolescente no siempre sabe gestionar. Entiendo cómo padres que quieren controlar cómo y qué hacen sus hijos, incluso desde muy jóvenes, o cómo simplemente limita la llegada a Internet de sus hijos

Por otro lado, creo que controlar demasiado a tus hijos puede provocar justo el efecto contrario: distancia, falta de comunicación, desconfianza en la relación familiar, en vez de confianza.
En mi caso, ya que contemplaría una relación próxima desde que son pequeños, hablar y escuchar mucho. Me gustaría que fueran conscientes de que pueden contar conmigo cuando lo necesitan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario