Cuando piensas en ser padre o madre, no todo es bonito, también surgen preguntas como esta: Si tuvieras que decidir de verdad, ¿preferirías que tu hijo fuera feliz o buena persona? Al no poder elegir las dos, lo hace complicado, por qué todos somos conscientes de que queremos que nuestros hijos sean felices, que no sufran y disfruten de la vida, pero al mismo tiempo queremos que tengan unos valores, que respeten a los demás y que hagan cosas buenas, y es donde te das cuenta de que no es tan fácil de escoger.
Al hablarlo con tus padres muchas veces sorprende su respuesta, porque muchas de ellas y ellos dicen que prefieren que sea una buena persona aunque no sea feliz, ya que piensan que lo importante es cómo tratas a los demás, la empatía y el respeto, y que ser buena persona a veces significa tener que hacer sacrificios, tomar decisiones complicadas o vivir momentos duros, y aun así piensan que es lo que realmente cuenta en esta vida.
Pensándolo bien creo que yo escogería que fuera feliz antes que una buena persona, ya que la felicidad en uno mismo para mí es lo más importante, los valores te definen, te hacen quién eres y como impactas en los demás, pero ser feliz es algo necesario en la vida para poder vivir tranquilo.
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