sábado, 8 de noviembre de 2025

BlogVI


Esta semana el blog es un poco distinto, porque hablamos de una palabra que todos usamos últimamente: crush. Esa persona que, sin saber muy bien por qué, te empieza a gustar más de la cuenta. No es solo que te parezca guapa o guapo; es que te deja pensando después de verla, como si algo en ti hiciera clic.

Para mí, un crush es alguien que te llama la atención desde el principio. No hace falta que haga nada especial: a veces es su forma de hablar, otras su risa, o simplemente cómo te mira. Pero de repente te das cuenta de que lo tienes en la cabeza cuando vas por la calle, cuando te vas a dormir o incluso cuando no deberías estar pensando en nadie.

Si imagino cómo me gustaría que fuese mi crush, diría que quiero a alguien real. Alguien que no vaya de perfecto, que tenga sus cosas, sus rarezas, pero que sea buena persona. Que trate bien a los demás, que escuche, que tenga metas, pero que también sepa reírse de tonterías conmigo.

Me gustaría que fuese alguien con quien pueda hablar sin sentirme raro, alguien con quien se me pase el tiempo volando. Y sobre todo, alguien con quien haya esa conexión difícil de explicar: confianza, tranquilidad, y a la vez esas mariposas que te hacen sonreír como tonto.

Al final, un crush para mí es eso: una persona que sin buscarlo te mueve algo por dentro. Que te inspira, te anima y te hace ver los días un poquito mejores solo por existir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario