Volver a tener 25 años sería algo especial para mí. Revivir todas mis experiencias del pasado podría ser algo único. ¿Porque se me ofrecería a mi? ¿Acaso soy alguien único?
Pues la verdad no lo creo. Creo que todos somos lo que somos gracias a nuestro recorrido. No debemos de arrepentirnos de todo lo que hemos echo mal durante nuestra vida, sino sería un fracaso total. Con los 25 empiezas a quererte más y presentas una personalidad distinta frente al público. Puede que la crisis de los 30 me haya afectado. Queramos o no, todos tenemos un propósito en la vida y a los 30 te lo cuestionas y te gustaría retroceder para retocar algún detalle. Llegas a los 40 y te sientes orgulloso de haber vivido una de las mejores décadas de tu vida. Ese orgullo personalmente me duró poco. Pensar que tenía 40 tacos y me acercaba casi al medio siglo era como cavar mi propia tumba.
Con los 50 todo cambió. Acepté mi canicie por completo. Y volví a tener la misma reflexión que tuve a los 25. Aprendí a quererme como es debido y a creer que me encontraba en la flor de la vida (Aunque multipliqué por 3 mis citas al médico). Una época de asentamiento en la que empecé a valorar más las cosas y a tomar mejores decisiones. Después, todo fue mucho más sencillo y me planté de sopetón en los 70. Me creía un chaval, pero sabía que al mínimo error mi salud física y mental decaerían. Por tanto, es una etapa para cuidarse más de lo habitual.
Hoy en día a mis 80 años, soy una persona con muchos conocimientos y aprendizajes sobre la vida, y estoy más que orgulloso de todo lo vivido. No lo cambiaría por nada. Por tanto, no volvería a tener 25 años. No me compensaría volver a resistir otros 55 años.
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