Si como sociedad se nos diera la oportunidad de conocer a alguien ya muerto, probablemente nos costaría días tomar una decisión. Y aunque está claro que a día de hoy hay miles de preguntas que esperan una respuesta, yo, siendo egoísta y sin ninguna intención de hacer un descubrimiento que cambie la perspectiva de la humanidad (como por ejemplo intentar descubrir si realmente hay un Dios), tengo claro cuál sería mi pregunta y a quien se la haría si se me diese la oportunidad. A pesar de todas las respuestas que podría obtener si eligiese bien mi personaje, nunca dejaré de sentir curiosidad por el poeta andaluz Federico García Lorca.
Durante su infancia y adolescencia, Lorca, mostró mucho interés por la poesía a pesar de ser tan pequeño, y ese interés hizo que se decantara por la filosofía a la hora de tener que ir a la universidad. Estudió en la universidad de Granada y poco después se mudó a Madrid donde conoció a otros músicos y poetas. También publicó muchos de sus poemas mientras estudiaba en Madrid, lo cual le ayudó a ser más conocido en España.
Más allá de que sea uno de los poetas más reconocidos de la literatura Española, no nos podemos olvidar de que es un símbolo de valentía y lealtad a sus principios de los pies a la cabeza. En sus poemas, Lorca, hablaba de cosas que en aquel momento nadie podría haber llegado a pensar que fuesen un problema real. Por ejemplo, el machismo, el racismo y la falta de libertad. El, era de los pocos que en aquella España tan conservadora alzaba la voz y hablaba de sus ideas progresistas. Ahora mismo nadie vería como un problema que alguien se manifestara sobre algo injusto, pero en aquellos tiempos era extremadamente raro ver a una persona tan abierta sobre temas tan delicados para la sociedad en aquel momento.
Desgraciadamente, el 19 de agosto de 1936, justo después de que empezase la Guerra Civil, Lorca fue asesinado por las fuerzas franquistas debido a su ideología e identidad. Como era de esperar, sus poemas fueron prohibidos durante la dictadura de Franco, ya que Lorca mencionaba en muchos de sus poemas la posibilidad de una Segunda República Española y muchos más tipos de discursos que no eran "adecuados" según los Franquistas. De todas formas, en muchos de los países de América latina sus libros estuvieron disponibles durante toda la dictadura, lo que ayudó a que después pudiésemos tener acceso a muchos de sus trabajos.
Su muerte, nos demostró que Lorca estaba en lo correcto sobre los problemas sociales que había en aquellos tiempos, y como he dicho anteriormente, su lealtad a sus principios fueron los que cavaron su propia tumba. En vez de viajar al pasado para conocerlo, me gustaría que él pudiese viajar al futuro y viese todo el progreso que ha habido en nuestra sociedad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario