Ya llegando a casa me quedé pensando en varias soluciones para poder ayudarle, pero me invadía el miedo a perder un amigo y que me tachara como traidora…no sabía qué hacer, pensé y pensé y pensé hasta que de pronto, entra mi padre y me dice que ya está listo la comida, aprovechando ese momento le pedí ayuda y le conté la situación de mi amigo, él escuchó detenidamente cada palabra que yo decía, al final me contó una anécdota que él tuvo hace muchos años atrás y resulta que él dirigía un grupo de jóvenes en la iglesia, cuando de repente una niña se le acercó y le contó que su tío le acosaba, él no se pudo quedar callado y en vez de hablar con los familiares, habló con el pastor, después se reunió la Junta de la iglesia y por poco le hacen meter preso al tío, la familia al enterarse deciden irse a otro lado y la niña se había enojado con mi padre, por contarle lo que ella le dijo y nunca más volvió al grupo de jóvenes.
Prefiero perder su amistad a que cometa un gran error en su vida porque soy consciente que él exagera en muchas ocasiones lo que le pasa, a parte que es menor de edad y no entiende muchas cosas o no reflexiona de lo que está haciendo, por eso mi deber es informar a los familiares y puedan encontrar una solución para ello, porque mi único trabajo, solamente era informar la situación que Andoni presentaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario