Para empezar ante esta situación lo que yo haría sería hablar con él seriamente, preguntarle por qué está mal en casa, qué es lo que le ha impulsado a irse de casa… Es decir, intentar hacer lo posible para que se desahogue, quitarse de encima toda esa rabia porque igual, tan solo es un acto de impulsividad y tiempo después se arrepienta de haberse marchado de casa. Además, por muy exagerado que sea mi compañero, no se toma la decisión de marcharse de casa por una simple discusión.
Después de hablar con él, si le haces entrar en razón de que no se vaya de casa, no será tan urgente pedir ayuda externa. Por lo contrario, si no eres capaz de ayudarle es fundamental pedir ayuda a un adulto, ya sea a un profesor o a tus padres.
Sinceramente, no recomiendo que la primera opción sea avisar a sus padres ya que su problema tiene origen en casa, por lo que el compañero podría sentirse traicionado o sin escapatoria.
Si finalmente se consigue que el compañero entre en razón, habría que hablar de la situación en la se encuentran en casa, es decir, su tutor tendría que hablar con sus padres a ver q es lo que está ocurriendo para así intentar llegar a una conclusión y si la situación en la ha estado conviviendo en casa no es adecuada tomar ciertas medidas.
En conclusión, en este caso es primordial saber que si tu compañero te cuenta su motivo de irse de casa sepas que tú también puedes pedir ayuda para ayudar a tu compañero y no intentar ayudarle tú solo, puedes contar con la ayuda de profesionales o adultos que te ayuden a hacer entrar en razón a tu compañero, no dejes que toda la ayuda recaiga sobre ti, ya que muchas veces queremos ser nosotros mismos los héroes.
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