Desde hace unas semanas, Andoni, un amigo con el que llevo en clase desde infantil, me ha dicho que no se siente del todo bien en su casa. Según él, sus aitas no le tratan muy bien y dice que ya no aguanta más esa situación. Me ha llegado a confesar que ha comprado un billete de autobús para irse a Valencia y escaparse de casa. Lo que me ha contado me preocupa mucho, ya que Andoni todavía es menor de edad y tomar una decisión tan precipitada puede llegar a traerle graves consecuencias.
Sé que a veces exagera lo que le pasa, pero como no se lo que él vive en casa, quedarme callada no creo que sea la mejor opción. Después de hablar con él varias veces, me he dado cuenta que es imposible que yo sola le haga entrar en razón. Por eso, considero que lo más responsable es hablar con un adulto, ya sea con sus aitas o con algún profesor. Estoy segura de que ellos sabrán cómo actuar y acabarán haciéndole entrar en razón.
Estoy segura de que en el caso de que sea verdad lo que me haya contado Andoni, sus aitas hablarán con él, intentarán estar más atentos y buscarán una manera de que su hijo se sienta más cómodo en casa.
Espero que Andoni no se enfade conmigo por contar esto. Creo que es lo mejor para él, ya que lo que él estaba pensando hacer es demasiado precipitado y más con lo jóven que es. No considero que lo esté traicionando, solo me estoy preocupando por él e intentado evitar que tome una decisión de la que más adelante puede arrepentirse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario