A veces un amigo te cuenta que en su casa lo está pasando mal y no sabes si creerle o qué hacer, porque tampoco somos adultos para solucionarlo todo. Aun así, toca tomárselo en serio y buscar ayuda de alguien que sí pueda intervenir, o si no intentar ayudar tú escuchándolo y estando ahí para él, aunque no puedas hacer mucho más. A veces nuestras acciones más grandes se encuentran en las cosas más pequeñas. La verdad es que parece que Andoni se ha pensado esto mucho, por lo que va ha ser difícil hacerle cambiar de opinión, sin embargo, no parece que le haya dado muchas vueltas a las consecuencias que esto puede suponer. Por ejemplo, buscar un lugar donde vivir, organizar sus cosas y adaptarse a la vida diaria sin la ayuda de su familia.
A veces solo con escuchar y pasar tiempo con él ya puedo marcar la diferencia, aunque este caso es un poco extremo como para solo escuchar. Hay que actuar, de la manera más adecuada posible. Es importante que él entienda que lo que yo trato de hacer es ayudar, y dejarle claro que creo que su plan de irse de casa es muy complicado ya que, un menor no va a encontrarse más que peligros fuera de casa. Por eso tengo que ayudarle a entrar en razón. Sí es necesario, no dudaré en contactar con la familia o alguien más responsable para que ayude a Andoni, como por ejemplo un profesor con el que tenga confianza.
Probablemente esto sea algo pasajero que recordaremos en el futuro como algo gracioso. Pero ahora hay que procurar solucionarlo, porque como se vaya a Valencia, la hemos liado. Así que habrá que hablar con él, intentar que se calme y hacerle entrar en razón.
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