domingo, 14 de diciembre de 2025

Blog VIII (Ane Ibarreche)

 Todo el mundo hemos tenido un amigo exagerado, que cuenta todo como si fuese la tragedia más grande del mundo. Muchas veces esta exageración llega por la falta de atención que uno recibe en casa, y esto, nos lleva a restarle importancia a lo que ese amigo nos cuenta. Pero una situación tan grave, no podemos obviarla y debemos de intervenir desde un inicio.

En primer lugar, deberíamos de pedir consejo o ayuda a nuestros padres porque todavía no somos lo suficientemente consciente de la gravedad, ni tenemos la cantidad de recursos necesarios para ayudar a este amigo. Lo realmente importante aquí, es intentar conocer la mayor cantidad de datos posible para así saber con mayor exactitud cómo y cuándo actuar. Sí que cierto, que no debemos de olvidar que la persona es exagerada, porque igual, los datos no son del todo correctos o los sucesos no han sucedido tal cual. Por ello, debemos de andar con cuidado con lo que hacemos, no vaya a ser que la situación realmente sea fruto de la soledad que siente y metamos a los padres en temas legales.

Personalmente, no veo capaz a nadie de inventarse eso porque lo veo muy innecesario y de mala persona. Si hay alguien capaz de hacerlo, mi consejo sería unas sesiones con el psicólogo porque realmente su soledad y sus ganas de llamar la atención están llegando muy lejos. A su vez, me dejaría de llevar con el porque me parecería de mal gusto lo que ha hecho y de mala persona. 

Por otro lado, si es verdad, también le recomendaría el psicólogo porque es la única persona que sabe con exactitud que decirle y como ayudarle. Al mismo tiempo llamaría a Servicios Sociales, para que fueran conscientes de las situación y para que intervinieran. Por mi parte, estaría con el en todo el proceso y le apoyaría en todo momento. 

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