Principalmente lo escucharía y trataría de ser lo más empático posible con él, debido a que no puedo leerle los pensamientos y por mucho que conozca su situación, no debería juzgar ni minimizar sus sentimientos. Por supuesto, no apoyaría su plan de huida. Eso solo podía empeorar la situación y en el fondo, no arreglaría ningún problema. En todo momento le propondría la idea de hablar las cosas con sus padres o algún profesional que tenga más experiencia que yo en este tipo de situaciones.
En un caso así, me vería obligado a hablar con algún adulto responsable, ya que se me haría imposible manejar esa situación. Podía hablar con algún profesor, para que ellos puedan valorar el problema y pensar los actos más coherentes para hacerle frente. En un caso extremo, hablaría con sus padres y les intentaría explicar los sentimientos de Andoni. Sé que puedes parecer un chivato, pero la salud mental y la seguridad de un amigo de la infancia está por encima de todo.
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