El vídeo que te deja pensando bastante sobre cómo cambia la vida dependiendo del país donde te toque nacer. Son dos chicas, una cubana y otra española, contando cómo es el día a día en cada lugar y la verdad es que la diferencia pega fuerte.
En Cuba cuenta que mucha gente estudia una carrera, se saca una titulación universitaria, consigue un trabajo “de profesional”… y aun así el sueldo no les alcanza ni para cubrir las necesidades básicas. Con lo que cobran al mes no les da para la comida de todos los días, para moverse por la ciudad, para jabón, pasta de dientes, desodorante… lo básico. Entonces viven al día, sin poder ahorrar ni un poco para imprevistos, y mucho menos para darse un gusto de vez en cuando.
Cuando habla la de España, todo cambia completamente. Dice que aunque tengas un sueldo bajo o estés en un trabajo normalito, normalmente consigues pagar el alquiler (aunque sea apretado), la luz, el agua, llenar la nevera… Puede que no te sobre nada para caprichos ni viajes, pero al menos respiras. Sabes que si te pones malo de verdad, el hospital no te va a dejar tirado, que tus hijos pueden ir al colegio sin que te cueste un riñón, y que si la cosa se pone muy mal hay ayudas, comedores sociales, cosas así que te echan un cable.
Yo ya sabía que en Cuba la cosa está complicada, pero oírlo de gente que lo han vivido en, que lo cuentan sin exagerar, te remueve más. Y al final todo se resume en el sistema económico, los sueldos ridículos y que no haya apenas oportunidades para mejorar aunque te mates estudiando o trabajando.
En España, con sus fallos y todo, al menos puedes sentarte a hacer cuentas a final de mes y más o menos cuadrar. Puedes planear algo a medio plazo, aunque sea poco. Y sí, ser pobre en cualquier sitio es durísimo, nadie lo elige… pero si me ponen a escoger entre ser un pobre en España o ser una persona con estudios y empleo fijo en Cuba… pues creo que me quedo con la primera opción sin dudarlo.
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