Un compañero con el que llevo desde infantil me dice que ha decidido escapar
de casa porque me ha contado que no lo tratan bien y además tiene boletos a
Valencia. Lo primero que haría sería hablar con él en privado para poder entender
lo que en realidad está pasando. En esos momentos, lo más importante es entender
sin juzgar y tomárselo en serio. Si siendo mi amigo y lo conozco desde hace mucho
tiempo y que vive algo así, le creería porque no creo que sea una exageración.
Después intentaría que no esté solo en esa situación y buscar ayuda con algún
adulto de confianza o un familiar cercano. Le animaría a que cuente lo que esté
pasando sin meterlo en problemas, ya que, siendo menor de edad lo más
importante es su seguridad y apoyarlo.
Si está muy mal y necesita tiempo para calmar la situación, podría quedarse en
mi casa, siempre y cuando avisando a algún adulto. Así, dándole su espacio para
que piense las cosas, se tranquilice y no tome decisiones impulsivas. También,
estar presente demuestra que es una forma de actuar desde el corazón y
que puede evitar de que haga algo que después se arrepienta.
Si dice que no lo tratan bien en casa y la única salida para él es huir, es mejor
recordar que esto no siempre soluciona un problema y que puede traer aún más
riesgos. Con lo dicho, no lo dejaría pasar, ya que, muchas veces los primeros en
darnos cuenta de que algo no va bien somos los amigos.
Así que, es mejor estar presente, escuchar y que un profesional pueda intervenir
para brindar ayuda, no es una forma para sentirse débil ni mucho menos una
exageración. Es una forma de protegerse y qué cargar con algo así no es fácil.