Y así llegamos al final de 1º de Bachillerato, y, la verdad, no quiero ser negativo pero ha sido uno de los cursos más intensos que he experimentado hasta ahora entre el estrés, el cansancio, el agobio, con buenos momentos, momentos muy buenos, momentos de superación y satisfacción personal y también he tenido que ponerme una nota como estudiante y yo mismo me pondría un 8, ya que sé que he trabajado, he intentado esforzarme, no he tirado la toalla ni he desistido a pesar de que las cosas se ponían difíciles.
Mirando un poco atrás hay muchas cosas que repetiría, quedándome con el esfuerzo que he puesto para poder salir del paso, con las horas de estudio y las ganas de intentar ir mejorando poquito a poco, si bien es cierto que no he sido constante y he dejado cosas para última hora, sigo pensando que este curso me ha servido para aprender mucho sobre responsabilidad y organización.
El Bachillerato no ha sido como yo imaginaba, ya que me ha resultado mucho más duro, exigente y acuciante de lo que esperaba, pero también me ha servido para madurar y llegar a conocerme mejor a mí mismo, y a saber que las cosas no siempre salen bien, que equivocarse forma parte de ello; de tal manera que también he llegado a valorar aún más el apoyo.
De cara al año que viene, tengo claro que tengo muchas cosas que debo mejorar. Me gustaría ser capaz de organizarme mejor, confiar más en mí mismo y tener la fuerza suficiente para mantenerme motivado aunque esté cansado. Por último, me gustaría aprender a disfrutar más del proceso en lugar de centrarme solo en el resultado final.
En resumen, el 1º de Bachillerato ha sido un reto que siempre recordaré, no sólo por el aspecto académico, sino porque he aprendido mucho también a nivel personal. Ha habido momentos complicados, pero finalizo el curso satisfecho de haber llegado donde he llegado y tengo ganas de seguir desarrollándome el año que viene. de los amigos, compañeros y profesores en los momentos más difíciles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario