La verdad es que es una pregunta muy dura, de esas que no se responden tan rápido como parece. Por un lado, entiendo perfectamente el deseo de una pareja que no puede tener hijos y lo importante que puede ser para ellos poder formar una familia. Debe ser una mezcla de ilusión y dolor muy difícil de imaginar.
Pero, por otro lado, creo que para mí sería complicado. El embarazo no es algo “solo físico”, al menos no lo siento así. Implica una conexión, cambios emocionales, y una forma muy intensa de vivir ese proceso. Y es que pensar en llevar a un bebé dentro durante meses y luego separarme de él… me genera una sensación rara, como de vacío o de ruptura, aunque supiera desde el principio que no es “mío”.
Además, también me hace pensar en el límite entre ayudar y poner el propio cuerpo en una situación tan profunda. Sí, podría ser un gesto de enorme generosidad, pero no sé si sería capaz de vivirlo sin que me afectara demasiado a nivel emocional.
Por eso, siendo sincera, creo que no estaría dispuesta. Entiendo a quienes sí lo hacen, incluso lo respeto, pero en mi caso siento que me resultaría demasiado difícil separarme de esa experiencia tan fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario