domingo, 19 de octubre de 2025

Blog V

Nunca he sabido cómo hablar de dinero con amigos sin que suene raro o mal. Es algo que siempre me ha pasado, no sé cómo pedirle a la gente que me devuelva el dinero que le dejé alguna vez. No sé si es por miedo a quedar mal, por incomodidad o por vergüenza. 

Hace unas semanas un amigo de mi cuadrilla de toda la vida, me pidió que le prestara 30 euros. Era para devolverle una deuda que tenía con otro amigo del grupo que le había adelantado el dinero para pagar las entradas de un concierto. Yo se los dejé sin pensarlo, porque no me pareció gran cosa, lo ví como un favor normal y que él habría hecho lo mismo por mí.


El problema es que ahora soy yo quien necesita el dinero. La cosa es que no sé cómo decírselo. Me da miedo que piense que soy una pesada o que se enfade y que piense que le estoy echando en cara algo, cuando no es así realmente. 


A veces me gustaría ser esas personas que no les importa nada y que dicen las cosas sin darles tantas vueltas, que no se sienten culpables por pedir algo que es suyo. Sé que en el fondo es una chorrada: me debe dinero y yo se lo tengo que pedir. Pero no paro de pensar en “¿y si se lo toma mal?”, “¿y si cambia nuestra relación por esto?” o “¿y si piensa que ya no confío en él?”.


 Aun así, creo que la mejor manera de hacerlo sería hablarlo con naturalidad y preguntárselo directamente, sin comerme mucho la cabeza. Pedírselo así sin más y explicarle que no es por ningún problema que tengo con él, sino que es porque lo necesito de verdad.  Al fin y al cabo, si realmente es una buena amistad, no habrá ningún problema y no deberíamos dejar de ser amigos. Y si se lo toma mal, creo que tal vez nos sirva para ver cómo es realmente la relación que tenemos. 



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