A veces un viaje no es solo un sitio en el mapa, sino un trozo de vida que se te queda pegado para siempre. Si pienso en el viaje del que guardo el mejor recuerdo, no tengo ninguna duda: Canarias. Hay algo en ese lugar que me genera una nostalgia enorme. Quizá era porque yo era pequeño y todo me parecía gigante y mágico; quizá por los paisajes, que mezclaban mar y montaña de una forma que no había visto nunca. O simplemente por la comida, que me supo distinta, casi más viva. No sé explicarlo del todo, pero Canarias tiene ese sabor de recuerdo bonito que ninguna foto puede igualar.
¿El peor viaje? La verdad, no tengo uno en especial. He tenido momentos mejores o peores, pero ninguno tan malo como para decir “aquí no piso más”. Supongo que cada viaje tiene algo que aportar, aunque sea una anécdota, una risa o incluso un pequeño desastre que luego recuerdas con humor.
El lugar que más me ha impresionado fue, sin duda, ese mismo: Canarias. Hay sitios que son bonitos, pero hay otros que simplemente te tocan. Para mí fue ese.
¿Viajar está sobrevalorado? Depende. La gente a veces vende los viajes como si fueran una solución a todos los problemas, y tampoco es eso. Pero conocer sitios nuevos, ver otras formas de vivir y tener momentos que se convierten en recuerdos… eso sí que vale la pena.
En cuanto a los próximos 50 años, tengo claro que hay lugares que quiero pisar sí o sí. Uno de ellos es Brasil: su música, su cultura, sus playas y su energía me llaman muchísimo. Además, me gustaría visitar algún país de Asia, por su historia y por lo diferente que es, y también algún destino frío, tipo Islandia o Noruega, solo por vivir algo totalmente opuesto a lo que conozco.
Al final, viajar no es solo moverse… es dejar que el mundo te sorprenda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario