Hasta el día de hoy he viajado bastante y creo que es algo de lo que soy consciente y por lo que estoy agradecido. Desde que viajé por primera vez cada viaje ha sido diferente y me ha aportado algo.
El viaje del que guardo el mejor recuerdo fue el de París. Fuimos en autocaravana desde Bilbao, y por ello el viaje se nos hizo bastante largo y cansado. Hubo momentos en los que todo se complicaba, pero creo que tanto yo como mi familia lo recordamos con mucho cariño.
El viaje más incómodo que he hecho en toda mi vida fue el de Roma, hace unos siete años más o menos. Fue uno de mis primeros viajes y probablemente del que más ilusión tenía, aunque no lo pude disfrutar tanto como quería. Durante el viaje tuve que ir en silla de ruedas, así que resultó bastante incómodo y complicado moverme por la ciudad, sobre todo por las calles empedradas. Aun así, me impresionó mucho ver lugares tan históricos como el Coliseo Romano, sobre el cual había visto muchas películas antes de ir.
El viaje a Oporto estuvo bien, aunque al pasar casi todo el tiempo viendo esculturas, museos y monumentos que mis padres querían ver, me resultó un poco aburrido. Además, como era un poco más pequeño, prefería hacer cosas al aire libre y un poco más entretenidas.
Dentro de unos años, me encantaría ir a Egipto y descubrir su cultura y gastronomía, pero sobre todo conocer un poco más sobre el misterio que esconden sus pirámides. Creo que debe de ser un lugar impresionante lleno de historia y curiosidades.
No creo que viajar esté sobrevalorado. Aunque no todos los viajes sean perfectos, siempre se aprende algo. Conocer otros lugares y culturas te ayuda a ver el mundo de otra manera y también a valorar más lo que tienes. Además, salir de la rutina y vivir experiencias diferentes creo siempre deja un recuerdo bonito.
No hay comentarios:
Publicar un comentario