Hablar de dinero con los amigos puede costar un poco por miedo a que se molesten o piensen mal, pero pedir que te devuelvan algo que prestaste no es nada malo. Es algo normal y demuestra la confianza que tienes con él. Si tu amigo te pidió 30 euros hace unas semanas por que los necesitaba y ahora tú los necesitas, no pasa absolutamente nada por recordárselo. No estás haciendo nada mal, simplemente le estás pidiendo algo que es tuyo y que decidiste dejárselo para ayudarle, como harían o deberían hacer todos los amigos.
No hace falta darle muchas vueltas ni hacerlo un gran tema. Puedes decírselo con calma y naturalidad. Por ejemplo, le puedes decir algo como: “Oye, ¿te acuerdas de los 30 euros que te dejé? Me vendrían bien ahora, ¿me los podrías devolver?”. De esta manera suena agradable, claro y sin meterle presión. Si de verdad es tu amigo, lo va a entender sin problema y no se enfadará. A veces, la otra persona ni siquiera se acuerda de que te debe dinero, y por eso es mejor recordarlo cuanto antes. Guardarte las cosas solo te hará sentirte incómodo y darle vueltas a un asunto que no tiene gran importancia.
Pedir que te devuelvan un dinero que prestaste no te hace mala persona ni egoísta. De hecho, demuestra que te importa la amistad y que quieres ser sincero. Decírselo claro y con respeto hace que vuestra relación siga bien y sin problemas. Si te da un poco de miedo, piensa que tú harías lo mismo por él. No es solo por el dinero, sino por el respeto que os tenéis entre los dos. Las amistades se hacen más fuertes cuando hablamos con sinceridad y nos entendemos. Así que anímate a hablarlo sin miedo. Al final, verás que todo se arreglará fácilmente y no tiene tanta importancia como la que pensabas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario