sábado, 11 de octubre de 2025

Blog IV (Ane Dorronsoro)

Viajar no solo significa conocer lugares nuevos, sino también guardar recuerdos que duran para siempre. He viajado sobre todo por España, todos los veranos intentamos ir siempre hacia la zona del sur, donde hace más calor. Pero también he estado en otros sitios, como por ejemplo Portugal, uno de los viajes que recordaré siempre. He ido a Portugal dos veces: la primera fue a la zona de Lisboa, Oporto y Sintra, y la segunda fue al Algarve, ambas con mi familia. Fui a Lisboa alrededor de 2018 o 2019, y al Algarve hace dos o tres años, así que guardo más recuerdos del segundo. Aun así, no podría decidir cuál fue mejor.

En el Algarve los paisajes son impresionantes, con sus calas escondidas, aguas turquesas y formaciones rocosas únicas, como la famosa cueva de Benagil.
Luego está Lisboa, con sus tranvías amarillos y sus miradores sobre el Tajo. Oporto, con sus casas de colores, el puente de Don Luis I y el ambiente junto al río, tiene un encanto muy especial. Y Sintra parece sacada de un cuento, con sus palacios coloridos y sus bosques.

Y bueno, no hablemos de la gastronomía: hay un sinfín de platos típicos portugueses, pero los que más recuerdo y me gustaron fueron la cataplana y el pastel de nata. La cataplana, un plato presente en casi todos los restaurantes de Lisboa y Oporto, aunque tiene su origen en el Algarve. Y el pastel de nata, ese dulce en forma de tartaleta hecha de masa de hojaldre y rellena de crema.

Para mí, viajar no está sobrevalorado. Me parece una forma muy bonita de conocer mundo, descubrir diferentes culturas y costumbres, probar nuevas gastronomías, aprender otros idiomas y formas de vida y compartir experiencias únicas con la familia o amigos. Además viajar te permite salir de tu rutina, abrir la mente, apreciar la belleza de los paisajes, y sobre todo, crear recuerdos que duran para toda la vida.

Me encantaría ir a Grecia y conocer su historia y su cultura, como las ruinas y los templos antiguos, o Atenas y la Acrópolis, y escuchar todos los mitos y leyendas de cada sitio. También me gustaría visitar las islas griegas, como Santorini, Mykonos, Creta o Rodas, con sus casas blancas, cúpulas azules y vistas al mar Egeo. Quisiera ver las montañas y pueblos tradicionales, como Meteora o Delfos, y disfrutar de los atardeceres especialmente en Santorini, que dicen que son inolvidables. Y, por supuesto, probar la gastronomía típica del país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario