domingo, 19 de octubre de 2025

Blog V - Erlantz

El hecho de combinar dinero y amigos puede resultar un poco incómodo. Comparar la amistad con el dinero es también un tema delicado. 

Para cobrar esa “deuda” te recomiendo que se la recuerdes de una buena forma y siendo amable. Es tu amigo y deberías tener confianza con él. Por lo tanto, no deberías tener ningún tipo de inconveniente en pedirle el dinero. Puede que tengas miedo de perder la relación con esa persona y es por eso que el miedo a arruinar tu amistad te frena. 

Si hablas con tu amigo y te dice que se encuentra mal económicamente, podrías pedirle un intercambio que te beneficie. Buscar soluciones siempre será una gran opción. En cambio, quedarte callado no es una opción. Debes tener en cuenta si realmente necesitas ese dinero cuanto antes o no. Si realmente lo necesitas, adelante. Mientras tu amigo no te haya devuelto el dinero no juzgues su vida hasta un límite. Si le has pedido el dinero y te dice que en ese momento no te lo puede devolver y está todo el día gastando dinero, debes darle un toque de atención.

Si a la hora de pedirle el dinero se enfada, creo que no estas en el grupo de amigos donde debes estar. Eso sí, es importante que le digas tus razones y le hagas entender por qué necesitas ese dinero urgentemente. Lo más común es que no se enfade, así que puedes estar tranquilo.

Resumidamente, prestar dinero a un amigo puede volverse un tema complejo si no se trata bien. Nunca tengas vergüenza a pedirle dinero a alguien si anteriormente has sido tú el que le ha dejado dinero. Cuanto menos mezcles la amistad y el dinero, mejor.

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