Realmente, creo que este tema es demasiado complejo como para tener una opinión clara sobre él. Las mujeres que usan burka o niqab no son todas iguales, y es casi imposible saber con certeza si lo llevan por costumbre, por que quieren, o porque se sienten obligadas. Lo que sí es claro es que muchas viven bajo una presión real, silenciada por sus sociedades donde "no las obligan", pero en cuanto deciden no llevarlo enfrentan insultos, rechazo, aislamiento e incluso violencia. Esa libertad a la que algunos llaman libre albedrío, en la práctica tiende a no existir.
De todas formas, me posicionaría más en contra en cuanto a los países que los prohíben. Al igual que hay personas que lo llevan en contra de su voluntad, hay otras que, en efecto, lo llevan porque es parte de su cultura y se sienten identificadas con ello. Estos países tienden a usar la excusa de "liberarlas" de una tradición impuesta, lo que no es del todo incorrecto, pero se nota que es una excusa barata para cubrir el racismo hacia estas personas.
La realidad es que, muchas veces, la prohibición no busca proteger de verdad a las mujeres. Más bien se usa como una manera de controlar qué pueden hacer o cómo deben vivir, intentando que todos encajemos en los mismos valores y formas de pensar. Y así, lo que podría ser un gesto progre termina convirtiéndose en otra imposición disfrazada de liberalismo, pero esta vez viene por parte del Estado, que decide por ellas cómo deben vestirse y cómo deben vivir.
Tengo que admitir que nunca he sido muy fan de esta cultura en la que las mujeres deben cubrirse de pies a cabeza y, de alguna manera, mostrarse sumisas para ser aceptadas por quienes las rodean. La idea de que su valor depende de cumplir ciertas normas de vestimenta o comportamiento me resulta difícil de comprender y, sinceramente, muchas veces me parece asquerosa. De todas formas, a veces es importante saber respetar las decisiones de los demás siempre y cuando no sean impuestas a través de la violencia.
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