domingo, 11 de enero de 2026

Blog IX-Amets

 Blog IX

Un día, estoy en casa, tirado en el sofá, cansado de mirar Instagram sin pensar en nada, cuando de repente hay una foto de una chica que me llama un poco la atención. Hago para atrás, hago zoom y allí se encuentra mi hermana, casi fuera de plano, le veo bien pegada a un chico que no es su novio. Me quedo un par de minutos mirando la pantalla  esperando haberme equivocado con la imagen, y aunque no es así, no tengo la certeza plena.

Cierro la aplicación, pero la imagen no se me va de la cabeza. Empiezo a pensar cómo es posible que pase esto con mi mejor amigo, cuando pienso en el tiempo que llevan juntos y tengo una sensación rarísima. Pienso también en mi hermana y en el lío en que se ha metido y que, sin querer, me ha puesto a mí, con todo esto, en medio de su rollo.

No cuento nada en ese momento. No me apetece hacer un drama ni contar a nadie lo que he visto, pero tampoco puedo decir: «Bah, a mí no se me ha ido nada» o «no he visto nada». Sé que no puedo quedarme callado. Cuando vea a mi hermana, tengo claro que voy a hablar con ella con tranquilidad y le voy a pedir que me explique qué está pasando, porque necesito que me los explique antes de que yo deba tomar la decisión del qué hacer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario